Colores, aceites y envejecidos honestos
El acabado distingue al principiante del maestro. Aceites de linaza tibios, ceras con resina local, tintes que respetan la veta, y pátinas logradas con uso real, no artificio rápido. Una pieza debe envejecer como un buen abrigo: tomando forma del cuerpo, aceptando rayas, guardando calor, y agradeciendo cada mano que la limpia y la vuelve a nutrir.